Si hablamos de mantenimiento indudablemente debemos pensar en lubricación, y si estamos en un sector como la industria alimentaria es necesario tomar ciertas acciones o medidas que hacen que ciertas actividades cotidianas del mantenimiento no puedan ser tomadas a la ligera, al fin y al cabo estaremos fabricando productos que acabarán en nuestros planos o de nuestros hijos.

Debido a ésto, el Departamento de Calidad toma gran peso e importancia como interlocutor a la hora de generar el plan de mantenimiento, sobretodo desde el punto de vista de la documentación generada, la trazabilidad de las acciones ejecutadas y los productos externos usados dentro de la fábrica.; ya que serán los responsables finales de que los productos acabados cumplan con unas propiedades aptas con el consumo, incluido producto, embalaje, transporte, etc…

Por lo tanto desde el punto de vista de la calidad y el mantenimiento generalmente tenemos que cumplir y respetar:

  • Las tolerancias de trabajo y calibraciones, que influirán indudablemente en el aspecto final del producto pudiendo modificar de propiedades físicas o químicas.
  • El cumplimiento de Normativas ISO 9000, 

Estas normativas preconizan que:La organización debe determinar, proporcionar y mantener la infraestructura necesaria para lograr la conformidad con los requisitos del producto.”, para lo cual hace  una serie de recomendaciones:

    • Necesidad que las acciones sean planificadas: preventivo/predictivo.
    • Incluir todas las instalaciones de producción, documentar la realización de todos los trabajos, gamas a ejecutar, relación de trabajos pendientes y el histórico.
    • En Predictivo: Disponer documentación necesaria, gráficos de tendencia, espectros, termogramas, etc.
    • Determinar grado de atención de mantenimiento que requiere un equipo, dependiendo de la responsabilidad que tenga en el proceso.

 

  • “Los Principios Generales de Higiene de los Alimentos” (CODEX ALIMENTARIO). Sección VI – Instalaciones: Mantenimiento Y Saneamiento

  • Reglamentos Europeos 178/2002, 852/2004 y el 882/2004 sobre los controles oficiales efectuados para garantizar la verificación del cumplimiento de la legislación en materia de piensos y alimentos y la normativa sobre salud animal y bienestar de los animales establece la obligación de efectuar controles oficiales con regularidad, basados en el riesgo y con la frecuencia apropiada, con el fin de:
    • Garantizar la libre circulación de alimentos y piensos seguros y saludables.
    • El artículo 10 del mismo establece que entre las actividades de control oficial se encuentra la evaluación de los procedimientos de buenas prácticas de fabricación, prácticas correctas de higiene, buenas prácticas de higiene y APPCC –  Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control –
  • Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición
    • La responsabilidad compartida que recae en todos los agentes que participan en la cadena alimentaria.
    • El principio de trazabilidad debido a la posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso, un animal destinado a la producción de alimentos o de una sustancia destinada a ser incorporada en alimentos o piensos o con probabilidad de serlo”.

Por otra parte estos principios básicos y legales de seguridad alimentaria nos llevarán a conseguir diferentes certificaciones dentro de sector.

 

Si hay que sacar unas breves conclusiones se podría decir que:

  • Usar una herramienta GMAO potente que permita trazabilidad en tiempo real.
  • Usar un GMAO especializado en rutas de lubricación con trazabilidad de producto aplicado, documentación y cantidades.
  • Usar sólo lubricantes de primeras marcas H1 que cumplan con la normativa ISO 21.469.
  • Consultar un especialista en ingeniería de lubricación.